
La eliminación del América ante Monterrey no solo pone fin a su dominio reciente en la Liga MX, sino que también desata una crisis de confianza en el proyecto de André Jardine. La combinación de un arbitraje polémico, errores individuales y la incapacidad de cerrar la serie en casa culminaron en un fracaso que obliga al club a una profunda reestructuración y análisis de cara al siguiente torneo.









