
El Clausura 2026 de la Liga MX Femenil arranca con una clara señal de crecimiento y competitividad, donde varios equipos han invertido de manera importante para desafiar la hegemonía de Tigres y elevar el nivel general del campeonato.
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El Clausura 2026 de la Liga MX Femenil arranca con una clara señal de crecimiento y competitividad, donde varios equipos han invertido de manera importante para desafiar la hegemonía de Tigres y elevar el nivel general del campeonato.

La Liga MX inicia un nuevo torneo con una abrumadora mayoría de técnicos extranjeros, reflejando una filosofía de mercado que limita las oportunidades para los estrategas mexicanos y mantiene el debate sobre el desarrollo del talento local en los banquillos.

Ver el fútbol mexicano en 2026 se ha vuelto una tarea más costosa y complicada para los aficionados, cuyo acceso a los partidos depende de un mosaico de suscripciones de paga que refleja la profunda transformación del mercado de derechos deportivos.

Para el Club América, el 2026 es un año de redención obligatoria. La consecución de títulos, tanto a nivel nacional como internacional, es la única medida de éxito aceptable para un club con su historia y exigencia.

Como vigente bicampeón, Toluca arranca el Clausura 2026 con la clara y ambiciosa meta de lograr un histórico tricampeonato, un reto que pondrá a prueba la capacidad de gestión de Antonio Mohamed y la fortaleza de su plantel.

Cruz Azul muestra una doble ambición para 2026: consolidar su proyecto varonil en el plano internacional y revolucionar su equipo femenil con fichajes de calidad para competir directamente por el título de liga.

Chivas ha realizado movimientos estratégicos para 2026, destacando la fuerte inversión en su equipo femenil, lo que demuestra una seria ambición por competir por el campeonato en ambas ramas del fútbol mexicano.

Con una fuerte delegación de seis equipos, la Liga MX buscará reafirmar su dominio continental en la Copa de Campeones de la Concacaf, un torneo de alta prioridad que, sin embargo, será de acceso limitado para la audiencia en México.

La fortaleza institucional de Tigres se refleja en su capacidad para competir al más alto nivel tanto en la liga varonil como en la femenil, donde defienden el título mientras el equipo masculino persigue la gloria continental.

Pumas se distingue en el panorama del fútbol mexicano al confiar sus proyectos principales, tanto varonil como femenil, a directores técnicos nacionales, enfrentando el Clausura 2026 y la competencia de Concacaf con una clara identidad institucional.