
La derrota por decisión unánime ante Terence Crawford le costó a Canelo Álvarez sus cuatro títulos de peso supermediano y su estatus de campeón indiscutido. El resultado ha sido atribuido tanto a la brillante estrategia de Crawford como a la falta de ajustes por parte del equipo de Álvarez, generando un debate sobre el futuro de su carrera.










