
El ataque armado contra un taxi cerca del aeropuerto de Tijuana, que dejó un muerto y un herido, evidencia la grave situación de inseguridad. La respuesta policial resultó en la detención de tres sospechosos y el aseguramiento de un arma larga, pero el incidente resalta la audacia de los grupos criminales que operan en zonas de alta visibilidad.










