
El asesinato del alcalde Carlos Manzo derivó en una masiva operación de seguridad en Michoacán que ha producido más de un centenar de detenciones y la incautación de un considerable arsenal. Las investigaciones apuntan a una compleja trama que incluye a un reclutador del crimen organizado y a miembros del propio equipo de seguridad del edil, mientras se exploran posibles móviles políticos.










