El papa León XIV lamenta que la Iglesia cerrara la puerta a las víctimas de abuso sexual



Durante la conclusión de un consistorio extraordinario con 170 cardenales celebrado en el Vaticano los días 7 y 8 de enero, el papa León XIV lamentó que la Iglesia “cerrase la puerta” a las víctimas de abuso, lo que intensificó su dolor. En su discurso, divulgado por la Santa Sede este sábado, el pontífice afirmó que, si bien el abuso en sí mismo causa una herida profunda, el escándalo en la Iglesia a menudo se debe a que no se acogió ni acompañó a las víctimas. Aunque la crisis de los abusos sexuales no era uno de los temas específicos del encuentro, León XIV lo describió como “una herida en la vida de la Iglesia en muchos lugares”. La reunión se había convocado para debatir sobre la sinodalidad, la evangelización, la reforma de la Curia del difunto papa Francisco y la liturgia. El objetivo del consistorio era obtener el apoyo de los purpurados para la toma de decisiones en el gobierno de la Iglesia católica, en un contexto de divisiones entre facciones reformistas y conservadoras. El papa enfatizó la importancia de la escucha, pidiendo a los cardenales que transmitieran este mensaje a los obispos. Relató el testimonio de una víctima que le confesó que lo más doloroso fue que ningún obispo quisiera escucharla.
“No podemos cerrar los ojos ni los corazones”, sentenció. En este sentido, subrayó la necesidad de una mejor formación en la “espiritualidad de la escucha”, tanto en los seminarios como para los propios obispos. Finalmente, León XIV propuso la celebración de una cumbre similar con los cardenales de forma anual para fomentar la cooperación. Anunció una próxima reunión de dos días en junio de este año y sugirió que en el futuro estos encuentros podrían extenderse a tres o cuatro días.
















