¿Por qué el ataque de EU a Venezuela también fue un movimiento contra China? Experta responde
Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, reveló en conferencia de prensa que las fuerzas armadas eligieron el 3 de enero de 2026 como la fecha para intervenir en Venezuela y capturar a Nicolás Maduro por las bondades del clima y por ser un día que maximizaba el elemento sorpresa. Sin embargo, las intenciones del gobierno norteamericano quedaron asentadas en papel, por lo menos, desde un mes antes.En diciembre de 2025, la Casa Blanca hizo pública la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, un documento de 33 páginascon el que Donald Trump clarificó cuáles son los intereses de su país, así como los factores que representan una amenaza.Dentro de aquel escrito, la administración de Trump enlistó lainmigración, elcrimen organizadoy elcreciente poderío de Chinacomo situaciones que pueden poner en riesgo su seguridad y su anhelo por mantener a Estados Unidos como la máxima potencia económica. El reciente ataque contra Venezuela podría interpretarse como parte de una estrategia para atenuar estas amenazas, según una experta consultada porMILENIO.María del Carmen Sánchez Mora, internacionalista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y maestra en Estudios México-Estados Unidos por la misma institución, se ha especializado durante años en temas de seguridad nacional, fuerzas armadas y militarismo.Al conversar con esta casa editorial, Sánchez Mora advirtió que la intervención de las fuerzas estadunidenses en el país sudamericano no puede entenderse únicamente como una acción dirigida en contra de Nicolás Maduro, sino que resulta necesario enmarcarla en la agenda de seguridad de Donald Trump.Maduro no era el único objetivo de la incursión estadunidense en VenezuelaCon el despliegue de al menos 150 aeronaves y un seguimiento a Nicolás Maduro que se extendió durante meses, Estados Unidos capturó al líder venezolano y a Cilia Flores, su esposa, acusados en una Corte de Nueva York de haber utilizado su poder político para beneficiar a organizaciones criminales y enriquecer a las élites de aquel país.Y aunque Nicolás Maduro era uno de los personajes de mayor interés para el Departamento de Estado —al punto en que se ofrecían hasta 50 millones de dólares a cambio de información sobre su paradero—, el presidente depuesto no era el único objetivo del ataque."Lo ocurrido el 3 de enero no sólo fue la captura de un personaje como lo es Maduro ni fue el derrocamiento de una dictadura. Esto fue una operación sistémica, de inteligencia y de coerción estratégica de Estados Unidos con varios objetivos simultáneos", consideró Sánchez Mora durante la entrevista con MILENIO.La intención más visible, de acuerdo con la especialista, eraremover el centro de gravedad del régimen venezolanodesde Maduro, retirándolo no por su papel político, sino por su rol como presunto actor criminal y supuesto aliado de organizaciones calificadas como terroristas, incluidos elTren de Araguay elCártel de Sinaloa.Un segundo objetivo, íntimamente ligado con el anterior, seríaextraer información de inteligencia judicializableque permita, eventualmente, desarticular los nodos de la delincuencia organizada en el hemisferio occidental."Recordemos que, a la vez, Estados Unidos tiene al Mayo Zambada y a Los Chapitos, quienes han brindado información fundamental para rescatar muchos de los datos que tenían en sus acusaciones", apuntó María Sánchez respecto a los procesos que se desarrollan en aquel país de forma simultánea.El tercer objetivo que pudo haber motivado la entrada de las tropas estadunidenses a Venezuela, según apreciaciones de la especialista, sería "golpear" a China y mermar su influencia en América Latina."China es un socio estratégico de Venezuela, pues era el principal comprador del petróleo de ese país [...] Fue un mensaje indirecto para China, para decirle 'con América Latina no te metas'".¿Por qué Venezuela es importante para China y cómo le afecta la captura de Maduro?Una de las etapas de mayor fortaleza en la relación entre China y Venezuela fue perceptible durante el último mandato de Hugo Chávez Frías. En abril de 2010, Chávez dio a conocer que China había accedido a concederle préstamos al país sudamericano por una suma de 20 mil millones de dólares a cambio de petróleo. Para esas fechas, las autoridades venezolanas en materia energética estimaban que, diariamente, se enviaban a China más de 460 mil barriles de crudo.Un par de meses después de la revelación del acuerdo, Chávez advirtió que Venezuela invertiría cerca de 82 millones de dólares para adquirir un lote de jets chinos K-8 para entrenamiento militar.China Power, un proyecto de investigación del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), estimó que entre 2010 y 2020, más del 85 por ciento de las armas que China exportó a América llegaron a Venezuela, con un valor conjunto de aproximadamente 495 millones de dólares.Recientemente, en agosto de 2025, la agencia Reuters dio a conocer que la empresa China Concord Resources Corp (CCRC) había comenzado a trabajar en dos campos petroleros venezolanos —Lago Cinco y Lagunillas Lago— con el objetivo de llegar a una producción de 60 mil barriles diarios para finales de 2026.Según las fuentes citadas por las periodistas Chen Aizhu y Marianna Parraga, la compañía asiática había acordado invertir mil millones de dólares con base en un contrato de producción compartida firmado en mayo de 2024, con una vigencia de 20 años.Desde la perspectiva de María Sánchez Mora, la apropiación del petróleo venezolano por parte de Estados Unidos sería uno de los mayores golpes en contra de China.Tras la captura de Maduro Moros, Donald Trump reconoció en conferencia de prensa que uno de sus principales objetivos es reconstruir la infraestructura petrolera en Venezuela y hacerse con el control del hidrocarburo, bajo el argumento de que los recursos en aquel país le pertenece a Estados Unidos porque "nosotros construimos esa industria ahí"."Venderemos el petróleo, probablemente en cantidades mucho mayores, porque ellos no podían producir mucho debido al mal estado de su infraestructura. Venderemos grandes cantidades a otros países, muchos de los cuales ya lo están utilizando, pero yo diría que se sumarán muchos más", mencionó Trump sobre sus planes con los recursos petrolíferos venezolanos.Hacia el final de la conversación, María Sánchez planteó que la posibilidad de que Estados Unidos replique una operación de estas características en otro territorio existe, aunque es poco probable que ocurra. "La probabilidad es baja, siempre y cuando los Estados cooperen con Estados Unidos", apuntó.BM.