
La beta de iOS 26.3 marca un punto de inflexión en la estrategia de Apple, mostrando una mayor disposición a la interoperabilidad, impulsada en gran medida por la presión regulatoria. La herramienta de transferencia a Android y el soporte mejorado para wearables de terceros en la UE benefician directamente al consumidor, ofreciéndole más libertad y flexibilidad en un ecosistema históricamente cerrado.










