
Yolanda Andrade y su familia han confrontado directamente los rumores de un "secuestro" a través de apariciones conjuntas, mientras la conductora ha compartido abiertamente su diagnóstico de ELA. Su manejo de la crisis se ha centrado en la transparencia sobre su salud y la defensa de la unidad familiar, aunque sus declaraciones sobre el futuro han generado gran preocupación.










