
La administración Trump ha intensificado su ofensiva contra el régimen de Maduro mediante la incautación de un buque petrolero, la imposición de sanciones a familiares del mandatario y la amenaza de operaciones terrestres. El gobierno venezolano condena estas acciones como actos de piratería y un intento de apropiarse de sus recursos, mientras la tensión militar en la región alcanza un punto crítico.












