
La actividad de Yolanda Andrade en redes sociales a finales de 2025 fue profundamente impactante, ya que compartió valientemente su diagnóstico de ELA mientras utilizaba su plataforma para desmentir rumores familiares perjudiciales. Sus publicaciones generaron una inmensa empatía y solidaridad pública, mostrando su resiliencia frente a graves desafíos de salud y especulaciones mediáticas.










