
Venezuela liberó a un número no especificado de presos políticos, incluyendo cinco españoles, en un gesto de paz tras la captura de Maduro. La medida es vista como un intento de distensión del gobierno de Delcy Rodríguez, aunque la oposición y ONGs se mantienen cautelosas, mientras Estados Unidos busca controlar el petróleo venezolano y el Congreso estadounidense intenta limitar la acción militar de Trump.











