
La operación militar de EE.UU. resultó en la captura de Nicolás Maduro y la toma de control de facto de los recursos petroleros de Venezuela. Mientras Maduro enfrenta un juicio en Nueva York, la nueva administración en Caracas negocia la exportación de crudo a EE.UU., en un escenario con decenas de militares muertos y una profunda incertidumbre económica y política.










