
La reunión entre Trump y Zelenski en Mar-a-Lago representa un paso fundamental en la búsqueda de una solución diplomática al conflicto en Ucrania. No obstante, las profundas diferencias sobre concesiones territoriales y el control de infraestructuras estratégicas como la central de Zaporiyia siguen siendo los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo de paz definitivo.










