
La participación de Alexis Vega en la final del Apertura 2025, a pesar de una grave lesión que requirió anestesia, fue un factor decisivo para el bicampeonato del Toluca.
Su decisión de acortar su recuperación y arriesgar su físico evidencia un profundo compromiso con su club. La confesión del jugador tras el partido no solo reveló la magnitud de su sacrificio, sino que también consolidó su estatus de ídolo para la afición, al tiempo que reafirmó sus aspiraciones de recuperarse para competir en el Mundial de 2026.

