
Coatlicue representa la apuesta más ambiciosa de México en supercómputo, con el objetivo de liderar en América Latina y fortalecer su soberanía tecnológica. Aunque existen dudas técnicas sobre sus especificaciones, el proyecto está diseñado para abordar desafíos nacionales en ciencia, seguridad y economía, y para ofrecer capacidad de cómputo a sectores académicos y privados.










