
La prohibición de Israel a 37 ONG clave, sumada a la entrada insuficiente de ayuda y las duras condiciones invernales, ha llevado la crisis humanitaria en Gaza a un punto crítico. La comunidad internacional, incluyendo la ONU y diez naciones occidentales, ha condenado las restricciones, advirtiendo sobre un colapso de los servicios esenciales y un mayor sufrimiento para la población civil desplazada.










