
El atentado con coche bomba en Coahuayana, que resultó en al menos cinco muertes y múltiples heridos, evidencia una peligrosa escalada de violencia en Michoacán.
La FGR ha asumido la investigación por delincuencia organizada, centrada en la disputa entre cárteles. El origen del vehículo en Colima y la sofisticación del ataque subrayan la complejidad del desafío de seguridad que enfrentan las autoridades.










