
La muerte de Genoveva Sánchez, madre del normalista Israel Caballero, resalta la tragedia humana del caso Ayotzinapa, falleciendo tras 11 años de búsqueda sin justicia. Su deceso, atribuido al desgaste físico y emocional, se suma al de otros seis padres y madres, evidenciando el impacto de la impunidad y la falta de resolución por parte del Estado mexicano.










