
La masacre en el bar 'La Resaka' en Tula, que dejó seis muertos, es atribuida por las autoridades a una violenta pugna entre facciones escindidas del grupo criminal 'Los H' por el control de actividades ilícitas. El ataque, dirigido a un miembro del grupo rival que escapó, evidencia la profunda crisis de seguridad en la región, la cual, según el gobernador, es resultado de omisiones históricas que permitieron el fortalecimiento del crimen organizado.










