
La muerte de Pedro Inzunza Coronel, un operador clave del Cártel de Sinaloa con orden de extradición a EE. UU., en un operativo de la Marina, representa un golpe significativo a la producción de drogas sintéticas. La acción, que incluyó detenciones y el desmantelamiento de laboratorios, fue elogiada por el embajador de EE. UU. como un ejemplo de cooperación bilateral exitosa contra el crimen organizado.










