
En conclusión, el mercado tecnológico vive una dualidad: por un lado, una euforia inversora impulsa a los gigantes de la IA; por otro, un creciente número de inversionistas, temerosos de una burbuja similar a la de las puntocom, buscan activamente seguros contra un posible colapso. El notable aumento en el comercio de swaps de incumplimiento crediticio (CDS) para empresas como Oracle y Meta evidencia una profunda preocupación por el alto endeudamiento para financiar proyectos de IA de rentabilidad incierta. Esta estrategia de cobertura coexiste con pronósticos optimistas de bancos de inversión, configurando un panorama de alta incertidumbre y riesgo.

