
La política de máxima presión de Donald Trump hacia Venezuela ha evolucionado de una supuesta lucha antinarcóticos a un bloqueo naval con reclamos explícitos sobre los recursos petroleros del país. Esta estrategia ha provocado muertes en ataques marítimos, una escalada militar en el Caribe y una fuerte condena internacional, dejando abierta la posibilidad de un conflicto armado.













