
La subasta de AHMSA, prevista para enero de 2026, representa un paso crítico para resolver su quiebra y su deuda de más de 61 mil millones de pesos. Con ocho inversionistas interesados y un valor base de mil 326 millones de dólares, el futuro de la siderúrgica depende ahora de la aprobación de sus seis acreedores principales para proceder con la venta como unidad productiva, mientras los trabajadores exigen que se garanticen sus derechos laborales.




