
Un paro nacional de transportistas y agricultores provocó bloqueos masivos en carreteras de México, en demanda de mayor seguridad y apoyos al campo.
El gobierno federal descalificó las protestas, atribuyéndolas a motivaciones políticas y asegurando que existen mesas de diálogo, mientras los manifestantes sostuvieron que no han obtenido respuestas efectivas a sus reclamos.










