
Gaza termina 2025 con un panorama desolador: una población mayoritariamente desplazada, una infraestructura en ruinas y una paz precaria. El ciclo de treguas fallidas, el bloqueo y la continua violencia han generado una catástrofe humanitaria con acusaciones de genocidio, dejando el futuro del enclave en una profunda incertidumbre.









