
La aprobación de 19 nuevos asentamientos por parte de Israel ha provocado una fuerte condena de 14 naciones, que la consideran una violación del derecho internacional y un sabotaje a la solución de dos Estados. La medida, defendida por ministros israelíes como una forma de bloquear un Estado palestino, intensifica las tensiones diplomáticas y pone en duda la viabilidad de los actuales esfuerzos de paz.










