
Las negociaciones de paz se encuentran paralizadas por condiciones conflictivas: Israel exige los restos de un rehén, mientras Hamás demanda el fin de los ataques y el cumplimiento de la primera fase del acuerdo. Hamás ha propuesto una tregua de 10 años y la entrega de armas a cambio del fin de la ocupación, pero la desconfianza y las continuas violaciones mantienen el futuro del acuerdo en la incertidumbre.










