
El asesinato selectivo de un líder militar de Hezbolá en Beirut por parte de Israel aumenta drásticamente la tensión en la frontera, con Hezbolá advirtiendo sobre una posible escalada. Este ataque, el primero en meses en la capital libanesa, pone en jaque la frágil estabilidad regional y el alto el fuego vigente desde 2024.










