
El acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, que contempla la entrega de hasta 50 millones de barriles de crudo, ha provocado una caída en los precios internacionales del petróleo. Mientras PDVSA confirma negociaciones comerciales, la declaración de EE. UU. de controlar las ventas de forma indefinida y la necesidad de inversiones masivas para reactivar la producción venezolana marcan un escenario de alta complejidad geopolítica y económica.












