
La economía mexicana experimentó una contracción trimestral del 0.3% en el tercer trimestre de 2025, impulsada por una fuerte caída en el sector industrial. Mientras el gobierno mantiene una postura optimista atribuyendo la desaceleración a factores externos, los analistas del sector privado han reducido sus expectativas de crecimiento y alertan sobre el riesgo de una recesión técnica.










