
El fatal accidente del Tren Interoceánico en Oaxaca, que costó la vida de 13 personas, ha desencadenado una profunda investigación por parte de la FGR, centrada en el análisis de la "caja negra". Mientras el gobierno federal promete una reparación integral a las víctimas y una auditoría externa para garantizar la seguridad futura, el suceso ha generado un escrutinio público sobre la calidad y supervisión de uno de los proyectos de infraestructura más importantes del país.





