
El fatal descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca constituye una de las peores tragedias ferroviarias recientes en México, con un saldo de 13 muertos y decenas de heridos. El suceso ha provocado una respuesta federal coordinada para atender a las víctimas y una investigación de alto nivel para esclarecer las causas, en medio de cuestionamientos sobre la seguridad y la calidad de construcción de uno de los proyectos de infraestructura más importantes del país.










