
Tres personas, incluyendo una adolescente de 15 años y una mujer de 75, murieron a causa de una explosión en una bodega clandestina de pirotecnia en Pesquería, Nuevo León. El siniestro también dejó seis heridos y afectó a 44 domicilios, generando una amplia movilización de los cuerpos de emergencia y una investigación sobre el almacenamiento ilegal de explosivos.










