
El triunfo de Fátima Bosch en Miss Universo 2025 se consolidó como un evento de alto impacto mediático, marcado tanto por el orgullo nacional y la celebración de la cuarta corona para México, como por una intensa controversia internacional que incluyó acusaciones de fraude, la renuncia de jueces y una reacción dividida del público, poniendo en tela de juicio la transparencia del certamen.







