
El peso mexicano cerró 2025 con una apreciación anual récord del 13.8%, su mejor desempeño desde 1994, beneficiado por la debilidad del dólar y la creciente confianza de los inversionistas en los mercados emergentes.
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El peso mexicano cerró 2025 con una apreciación anual récord del 13.8%, su mejor desempeño desde 1994, beneficiado por la debilidad del dólar y la creciente confianza de los inversionistas en los mercados emergentes.

La BMV cerró 2025 con una ganancia cercana al 30%, su mejor rendimiento desde 2009, impulsada por flujos de capital hacia mercados emergentes y el fuerte desempeño de sectores como minería, construcción y finanzas.

Los índices de Wall Street registraron ganancias anuales de doble dígito en 2025, con el Nasdaq liderando con un avance de hasta el 21%, a pesar de la cautela y ligeras bajas en las últimas sesiones del año.

Impulsados por la incertidumbre geopolítica y la política monetaria de la Fed, el oro y la plata registraron alzas históricas en 2025, con avances cercanos al 65% y más del 151%, respectivamente.

El índice europeo STOXX 600 avanzó un 16.66% en 2025, su mejor resultado desde 2021, gracias al impulso de los sectores bancario y de defensa, y a una rotación de capitales desde Estados Unidos.

El Brent y el WTI acumularon una caída cercana al 17% en 2025, reflejando la incertidumbre del mercado energético ante la falta de una resolución en el conflicto de Ucrania.

La revelación de posturas divididas dentro de la Fed sobre futuros recortes a las tasas de interés, sumada a la distorsión de datos por el cierre del gobierno, generó un clima de cautela en los mercados al final del año.

El dólar estadounidense se depreció cerca de un 10% en 2025, un factor clave que impulsó la apreciación del euro, el franco suizo, el peso mexicano y el precio del oro.

La diversificación global y la búsqueda de valuaciones atractivas impulsaron los flujos de capital hacia los mercados emergentes en 2025, beneficiando especialmente a los activos de América Latina y poniendo fin a lo que analistas consideran un ciclo bajista de 14 años para sus divisas.

El 2025 fue un año de contradicciones y sorpresas para los inversionistas, marcado por la geopolítica y las políticas de Donald Trump, que vieron a las acciones globales y al oro subir, mientras que el dólar y el petróleo cayeron drásticamente.