
La presidenta Claudia Sheinbaum emitió un decreto que otorga un estímulo fiscal del 100%, exentando en la práctica el pago del IEPS del 8% a videojuegos violentos.
La decisión se tomó por la dificultad para clasificar los contenidos y su baja relevancia fiscal, aunque generó críticas por eludir al Poder Legislativo.







