
La muerte de Roberto Hernández en Iztapalapa se ha convertido en un caso emblemático de violencia vial, impulsando un debate sobre la tipificación de estos delitos. Mientras la fiscalía investiga el suceso como homicidio culposo, la familia y la comunidad exigen que se considere la intencionalidad del acto, una demanda que se fortalece con el hallazgo del vehículo abandonado y la evidencia en video.










