
La extendida quema de pirotecnia durante el fin de año evidenció ser un problema de seguridad y salud pública. A pesar de los masivos decomisos realizados por autoridades en estados como San Luis Potosí, Hidalgo y Chihuahua, se registraron numerosos incendios y personas lesionadas en Coahuila, Puebla y Guanajuato, además de la activación de contingencias ambientales en el Valle de México y otras regiones por la mala calidad del aire.










