
Estados Unidos ha elevado su presión sobre el régimen de Nicolás Maduro con la amenaza directa de una posible guerra por parte del presidente Trump y la imposición de nuevas sanciones a familiares de la primera dama, Cilia Flores. A pesar del ofrecimiento de mediación de México y Brasil, la Casa Blanca mantiene su postura firme, argumentando la protección de sus intereses y desestimando el apoyo de Rusia a Venezuela, mientras la tensión militar en el Caribe sigue en aumento.










