
El plan energético para 2026 busca asegurar la soberanía y capacidad del sistema eléctrico mediante una estrategia dual. La CFE liderará proyectos de generación firme y renovable con una fuerte inversión pública, mientras que la iniciativa privada complementará la capacidad con 20 nuevos proyectos de energía limpia, todo bajo un marco regulatorio que prioriza la planeación estatal y la meta de una matriz energética 54% pública y 46% privada.











