
El nuevo paquete arancelario del gobierno mexicano, que entrará en vigor en 2026, representa una medida proteccionista significativa para resguardar 350,000 empleos en industrias clave como la automotriz, textil y del calzado.
Defendido por el Secretario de Economía Marcelo Ebrard y la Presidenta Claudia Sheinbaum como una necesidad para establecer un 'piso parejo' ante la competencia desleal, especialmente de Asia, la política ha generado reacciones mixtas. Mientras el gobierno minimiza el riesgo de inflación y proyecta ingresos adicionales, sectores como el de juguetes y refacciones automotrices advierten sobre posibles aumentos de precios.
La medida se implementa en un contexto crucial, a meses de la primera revisión del T-MEC, lo que añade una capa de complejidad diplomática y comercial a la estrategia.

