
La inflación general anual de México se desaceleró a 3.72% en la primera quincena de diciembre, por debajo de las expectativas. Aunque la caída en precios de agropecuarios ayudó a moderar el índice, la inflación subyacente se mantiene alta en 4.34%, lo que podría llevar al Banco de México a ser más cauteloso con futuros recortes a la tasa de interés ante posibles presiones fiscales en 2026.










